por José María Pérez
El 1 de septiembre de 2010 un sector estudiantil del departamento de Artes Audiovisuales del IUNA tomó la sede de Yatay, iniciando un proceso que alcanzó su punto máximo con la toma de 5 unidades académicas y luego del Rectorado.
El año pasado fue un año de grandes movilizaciones en el ámbito educativo. La toma de colegios secundarios, seguida de la toma de la Facultad de Sociales y de varios Departamentos del IUNA (y finalmente del Rectorado) marcó el transcurso del 2010 de una manera difícil de ignorar. En el IUNA los intereses y las fuerzas que participaron en el conflicto fueron como siempre diversos, y mucho queda todavía por reflexionar y discutir sobre las maneras de accionar que en su momento cada grupo manifestó. Pero lo cierto es que esta realidad violenta y novedosa dejó en evidencia el gran desconocimiento y la desinformación que parece reinar entre la mayoría de los estudiantes de nuestro Departamento. Ya sea por desidia de las autoridades o por un aparente desinterés y desorganización de los estudiantes, la información parece siempre escasa, dudosa o contradictoria.
Estamos asistiendo a una coyuntura histórica donde tenemos la oportunidad de redefinir el espacio que ocupa el arte en la sociedad, y dónde se ubican los estudiantes universitarios en esta realidad. Nos fue dada una institución nueva, joven (instalada sobre la estructura de otra pretérita), esbozada pero no definida, con tanto potencial como fragilidad, y es nuestra oportunidad de participar en su construcción, de inventarla, de hacerla en el hacer. Es momento de resignar la comodidad de mantenerse al margen y defender el espacio increíble que nos fue dado por todos los argentinos para que hagamos Música.
Obstinarse en no ver la profunda significación política de los sucesos es menos torpe que peligroso. Somos músicos y artistas, pero también somos beneficiarios de una educación pública y gratuita de primer nivel tanto nacional como regional. No tomar consciencia de este hecho, no hacerse cargo de la responsabilidad que esto representa es un signo de la inmadurez que todavía tenemos como estudiantes universitarios y también como artistas ya que ¿Qué clase de arte es aquel que no se alimenta, refleja, integra, ni se identifica con una sociedad?♪
“Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra.” , Rodolfo Walsh
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